Apuntes de cine en tiempos de pandemia.

LUZ, CÁMARA…AGENDA

Desde el POLO AUDIOVISUAL CÓRDOBA se informa que se abre el llamado para participar de la 3era edición del «APA Lab» Laboratorio Latinoamericano de Desarrollo de proyectos de Cortometrajes y Series de Animación que organiza APA Asociación de Productorxs de Animación de Córdoba.

La convocatoria estará abierta hasta el 12 de Julio de 2021 a las 23.59 hs hora Argentina. Dirigida a proyectos de cortometraje o series en etapa de desarrollo. Destinado a productorxs, autorxs, estudiantes y profesionales en animación latinoamericanxs. Los proyectos seleccionados recibirán tutorías personalizadas en GUION, DIRECCIÓN Y PRODUCCIÓN por referentes de la industria de la animación internacional en forma gratuita. Además participan por premios increíbles.

Puede ser un dibujo animado de 1 persona y texto que dice "CONVOCATORIA 2021 I APA LAB LABORATORIO ATINOAMERICANG DE PROYECTOS DE ANIMACIÓN"

Más info: https://apa-cba.com.ar/apa-lab-2021/

https://www.facebook.com/poloaudiovisualcordoba

https://cultura.cba.gov.ar/polo-audiovisual-cordoba/

Tomamos notas y nos animamos a soñar

En el siglo XXI, inmersos en un impensado, casi hollywodense, contexto planetario de pandemia y cuarentenas, el entretenimiento de la pantalla grande pasó a liderar los rankings del  consumo cultural a través de las plataformas de películas, las que amplifican de alguna manera el lugar de lo que fuera por décadas la potente Hollywood para el mundo occidental. Dadas las circunstancias, los guionistas ( tanto los avezados como los  aprendices )  están aprovechando la coyuntura y piensan que sentarse a escribir guiones es una buena manera de responder a las crecientes demandas de historias de la industria cinematográfica actual. Además –por qué no decirlo- es una buena manera de soñar otra realidad.

El cine, una máquina para soñar

Allá por  1895, los hermanos Lumiére instalaron por primera vez un aparatoso artefacto para realizar proyecciones de movimientos que se sucedían,  eran imágenes sobre una pantalla blanca,  en los sótanos del Gran Café del Boulevard de los Capuchinos de París. De repente, una poderosa locomotora a vapor irrumpió en la sala asustando a los espectadores que temieron ser atropellados por esa máquina que parecía real. En ese preciso momento, en el mismo año que Sigmund Freud comenzaba a hablar del inconsciente y los sueños,  nacía el cine y su magia de permitir soñar. Lo que en principio fue una diversión casi de feria, se fue transformando en un vehículo de difusión de sentimientos, emociones, pesadillas y manifestaciones masivas de política, historia, arte y cultura en general.  Fue mudo hasta 1929, hasta que apareció el montaje y un nuevo lenguaje, el audiovisual: imagen y sonido en movimiento expresado e ideado a través del guión.

¿De qué hablamos cuándo nos referimos a guión?

Los especialistas denominan al texto cinematográfico esa narrativa compuesta por dos tipos de mensajes, cada uno con sus propias reglas: el verbal ( oral o escrito ) y el visual. Pero además, el guión “indica todo: las acciones, la apariencia y la psicología de los personajes, el tipo de toma, la iluminación, los decorados, los cortes, la secuencia narrativa. Desde el menor detalle hasta la estructura total, todo está presente en el guión: pero presente de modo virtual, porque todo lo escrito está ahí para ser realizado en forma de acciones primero e imágenes después…El guión no es un texto sino un proceso, entre la letra y la imagen”(1).

Entonces, ¿qué debe saber un guionista?

En principio, un guionista debe saber todo lo que sabe un escritor y además, lo que conoce un director, un iluminador, un montajista, al menos una parte.

Escribir guiones no es igual que escribir para literatura, ya que en ella todo está en las palabras mientras que en el guión se espera una imagen: la película. Y para escribir un buen guión –no hay reglas estrictas sino más bien básicas- hay que contar historias con un conflicto y una metáfora para ese problema.  “Una metáfora es la expresión de un problema que no indica el problema. “Taxi Driver” es un ejemplo perfecto de esto, dice Paul Schrader (2): el problema es la soledad, la metáfora es un taxi”. Las películas tienen un tema y una metáfora, luego se arma la historia, la caracterización y la estructura.

“Una metáfora es la expresión de un problema que no indica el problema. “Taxi Driver” es un ejemplo perfecto de esto, dice Paul Schrader (2): el problema es la soledad, la metáfora es un taxi”

En cuanto a la estructura, según el guionista francés Jean –Claude Carriére(3), hay dos maneras de estructurar un relato: una descripción LINEAL, más bien la modo oriental, como la de un trayecto desde un sitio al otro, con episodios diversos en los que el protagonista se vincula con gente que a su vez cuenta su historia. Y por otro lado, la otra forma  de estructurar, la de la tragedia dramática que nació en la antigua Grecia, utilizada en la tradición occidental, donde la narración COMIENZA, se DESENVUELVE y CULMINA siguiendo una progresión que abre y cierra un CONFLICTO.

El proyecto de la película

Afortunadamente, para este punto no hay reglas fijas, ya que el talento y las buenas IDEAS se cotizan mucho mejor que los textos más estructurados o de un robot. No obstante, hay que saber que la redacción de un guión literario ( no técnico ), cumple mínimamente etapas sucesivas, por ejemplo, arrancar con una SINOPSIS que venda una espectacular idea. Es el breve resumen, lo esencial en pocas páginas, el proyecto de una peli. Una vez que la musa aportó creatividad a la IDEA ( tono, hechos, tema, protagonista, acción principal y su conflicto ) y su SINOPSIS, viene la etapa del TRATAMIENTO, es decir la descripción con detalles, donde se presentan diálogos, decorados si es de día o de noche, escenas, tomas, planos y los movimientos de cámara, una tarea más específica del director, quien le dará con esto el ENCUADRE o guión técnico específicamente, con sonidos e imágenes entremezclados, creando una nueva realidad.

Sin lugar a dudas, las ideas, las buenas ideas, adjuntadas a las innumerables nuevas tecnologías abren caminos inesperados para cualquier creativo, ya sea para producir material a partir de la adaptación literaria a los lenguajes cinematográficos y televisivos o para la escritura de guiones para nuevos medios y herramientas tecnológicas en ascenso.

Suena excéntrico, pero hemos llegado al punto en el que los guionistas de carne, hueso y cerebro están siendo parcialmente corregidos por algoritmos co-autores de guiones, utilizando la lógica del machine learning. Del mismo modo lo han hecho con la información, los contenidos, la pintura o la escritura de novelas:  la realidad está superando a la ciencia ficción pero de ninguna manera esto es desalentador, ya que la CREATIVIDAD HUMANA y su empatía con los sentimientos más profundos del ser humano, esos que nos hacen derramar lágrimas como mares o profundizar las arrugas con tantas sonrisas de felicidad, sólo –por el momento- es el atributo para los mejores guionistas de la historia, los eternos, los de los grandes mitos, los padres de la fantasía colectiva, las más taquilleras , los que todavía creen en la magia del LUZ, CÁMARA…¡ACCIÓN! SE RUEDA. THE END.

Texto y fotos: Ana Claudia Simes

(2) Paul Schrader: “Interview”. American Film, 14:9 ( Hollywood:1989 ) Citado en “Antes que en el cine. Entre la letra y la imagen: El lugar del guión.” Gamerro Carlos y Salomón Pablo. La Marca Editora. Bs As. Argentina. (1). Págs. 19 y 8 respectivamente.

(3) Jean –Claude Carriére en “Guión argumental-Guión documental” por Simón Feldman. Pág. 56.

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